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Comerciantes consideran insuficientes las rebajas de aranceles de tarjetas

Comerciantes consideran insuficientes las rebajas de aranceles de tarjetas

En el tema de los Aranceles de las Tarjetas de Crédito y Débito, se ha producido lo que se considera una pequeña rebaja a partir de un acuerdo alcanzado recientemente y que se plasma en un proyecto de ley en la órbita del Parlamento.

Más allá de ello, Julio Facal (Yelpo y Facal Abogados) estableció que “siguen pendientes para los comerciantes los temas más significativos que se incluyen en las reivindicaciones empresariales considerando que son quienes pagan los costos de un sistema de inclusión financiera.

Haciendo algo de historia, Facal hizo mención entonces que en 2011 se bajaron los aranceles del 9 y 10% que dependían de criterio de cada comercio al 4,5% y 2,5% en crédito y débito y comienzan a aceitarse una serie de condiciones para avanzar en las reivindicaciones comerciales.

“Pero ocurre que esto no salió siendo un proyecto de ley integral que abarcaba toda la relación jurídica entre el comercio y los emisores, por lo que los comerciantes continúan en su lucha reivindicativa ya que sus reclamos no estaban contemplados”.

¿Qué reclamaban desde el 2011 los comerciantes?

“Reclamaban primero que los aranceles siguen siendo los más altos de la región, segundo que no eran libres de establecer una diferencia entre contado y crédito, tercero los plazos en los pagos que tenían los bancos para pagar, lo que les significaba un costo operativo muy grande y cuarto, que el pos tenía un costo operativo muy grande. Luego está el tema de las promociones que se hacían los martes y miércoles no beneficiaban a todos los comerciantes por igual, por lo que no había un principio democrático en las promociones y el comerciante que no accedía a una promoción, ese día no vendía”.

Temas que persisten

A lo anteriormente mencionado Facal estableció como sexto punto que “había una gran dispersión y no era el mismo el arancel que se cobraba a una gran superficie, que a un supermercado de barrio, lo que terminaba matando al pequeño comerciante”, recordando que el proyecto de ley vuelve a fracasar en 2017 – 2018, nuevamente el Ministerio de Economía sale a articular un supuesto acuerdo con los bancos y los comerciantes y los aranceles terminan bajando un poquito más ubicándose en el 4,2% y 1,8% para crédito y débito respectivamente”.

El entrevistado recuerda que entonces “se hace un plan entre las gremiales, el MEC y los bancos segmentados por volúmenes de facturación”, explicando que “cuanto más use la gente las tarjetas de crédito y débito, cuanto mayor sea el volumen de transacciones que se realicen en el mercado, los aranceles van a ir bajando de acuerdo a franjas establecidas que el MEF y los comerciantes se pusieron”.

Asimismo anunció Facal entonces que el Ministerio de Economía envía un proyecto de ley modificativo de la Ley de Inclusión Financiera “donde se contempla por primera vez aquel proyecto de ley que fracasó, en casi todas sus cláusulas, salvo en todo aquello que para los comerciantes serían importantes, como los aranceles que se dejan por fuera, así como también ocurre con promociones, dispersión y la posibilidad de que el comerciante haga una diferenciación de contado y crédito”.

Franjas irreales

Insistió el profesional que en este caso “por primera vez se regula el sistema de pago con tarjetas de crédito pero dejando afuera el tema aranceles, dispersión, promociones y posibilidad de que el comerciante diferencie contado de crédito. Y entonces continúa firme la posición en cuanto que estas pautas no son contempladas y quedan un pacto de caballeros con el Ministerio de Economía y los bancos estableciéndose franjas de aquí al futuro”.

¿Esto no conforma a los comerciantes entonces?

“Los comerciantes dicen que esto no se va a cumplir porque se trata de franjas muy irreales por lo que están muy reacios. Además, los comerciantes cierran esta etapa porque consideran que es lo máximo que pudieron conseguir, quedando pendiente la reivindicación de que el comerciante sea libre de diferenciar el contado del crédito”.

“Entiende que es su negocio, que no puede estar encorsetado por un contrato de la tarjeta de crédito o la Ley de Inclusión Financiera que le dice que no puede favorecer con una promoción a quien paga con el dinero de su bolsillo”, puntualizando Facal que “esto en Brasil fue condenado como una práctica abusiva”.

En el resumen de la información recabada por CRÓNICAS hay que establecer que se acaba de firmar “una especie de convenio marco con cinco o seis gremiales, sin participación por ejemplo de la Cámara de Turismo, la Asociación de Arrendadores de Vehículos sin chofer ni la de Hoteles” entre otras.

“Se logra una rebaja arancelaria que es muy escasa y lo que más le interesa a los comerciantes más que el débito es el crédito, porque es lo que más usa la gente como tarjeta de préstamo, porque cuando hay una compra grande generalmente se paga en cuotas”.

El costo de comerciantes

Un aspecto no menor fue recalcado por el entrevistado y tiene que ver con que “la Asociación de Bancos ha dicho que no pueden bajar los aranceles porque entonces tienen que quitarle los beneficios a los usuarios. Y los comerciantes lo que dicen entonces que los beneficios a los usuarios están siendo financiados con el costo que pagan los comercios”.

En cuanto al último proyecto, Facal señaló que “ya fue al Parlamento, es un proyecto marco en el que se define lo que es una y otra tarjeta (de crédito y de débito), regula el contrato con el comercio y dice que la Comisión de Defensa de la Competencia en la órbita del Banco Central será la encargada de revisar las promociones y los contratos con tarjetas de crédito para ver si hay alguna práctica abusiva”.

Fue cuando el entrevistado puntualizó que “en materia de defensa de la competencia, de defensa del consumidor de servicios financieros, el Banco Central es competente”, estableciendo que “no hay un organismo imparcial como en otros sectores” al tiempo que anunció que “la comisión de defensa de la competencia entiende que debe haber un órgano imparcial y el BCU no puede tener la función de defender a la competencia porque va a cuidar el negocio financiero y por lo tanto es muy difícil que tenga un rol objetivo en esto”.

Los socios estratégicos

En el final de la entrevista surgió la apreciación de Julio Facal quien destacó que “en las reuniones que hemos tenido con la Asociación de Bancos, surge que estos no pueden seguir bajando los aranceles, porque el negocio deja de ser rentable en Uruguay, argumentando que tienen altos costos para funcionar y hay muchos bancos que están a punto de decir que el negocio en el Uruguay ya no sirve”.

“El Ministerio de Economía –agregó- a sabiendas de eso y con una ley incipiente de Inclusión Financiera en la que los bancos son prácticamente socios estratégicos en esta bancarización generalizada, resulta fácil imaginarse que no se pueden dar el lujo de que se vaya un banco más del país”.

Fuente: www.cronicas.com.uy